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La Academia de Suecia reconoció "sus esfuerzos en combatir el hambre", como así también "su contribución para mejorar las condiciones de paz en zonas conflictivas".

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos en la lucha contra el hambre, anunció este viernes el Comité Nobel en Oslo, que subrayó que la necesidad de soluciones multilaterales a grandes problemas como la carencia de alimentos es "más evidente que nunca".

El PMA recibió el galardón por "sus esfuerzos en la lucha contra el hambre, su contribución para mejorar las condiciones de paz en las zonas afectadas por los conflictos y por haber impulsado los esfuerzos para no convertir el hambre en un arma de guerra", dijo la presidenta del Comité Nobel, Berit Reiss-Andersen.

El PMA se manifestó honrado por el premio y dijo que la "paz y la erradicación del hambre son indisolubles".

"Es una poderosa manera de decirle al mundo que la paz y la erradicación del hambre son indisolubles", escribió la organización de Naciones Unidas, cuya sede central se encuentra en Roma, en su cuenta de Twitter.

El director ejecutivo del PMA, David Beasley, aseguró sentirse "profundamente honrado".

"Estamos profundamente honrados de recibir el Premio Nobel de la Paz. Es un formidable reconocimiento al compromiso de la familia del PMA, que cada día trabaja para erradicar el hambre en más de 80 países", escribió en Twitter. Beasley agregó que se quedó "sin palabras" por la emoción.

Es el duodécimo Nobel de la Paz concedido a una organización o personalidad de la ONU o vinculada con Naciones Unidas, informó la agencia de noticias AFP.

El PMA fue fundado en 1961, tiene su sede en Roma y se financia únicamente por donaciones voluntarias.

El organismo asegura que distribuyó el año pasado 15.000 millones de raciones de comida y asistió a 97 millones de personas en 88 países.

Las cifras pueden parecer enormes, pero solo representan una parte muy pequeña de las necesidades del mundo.

El PMA se autodefine como "la mayor organización humanitaria" en un mundo donde 690 millones de personas, es decir una de cada 11, sufrían en 2019 de manera crónica la falta de alimentos, situación que se vio agravada este año por el impacto de la pandemia de coronavirus.

"Parte de la belleza de las actividades del PMA se debe a que no solo aportamos alimento para hoy y mañana, sino que también le damos a la gente los conocimientos necesarios para satisfacer sus necesidades en los días de después", dijo a medios el vocero del PMA luego de enterarse, en directo, que la organización había ganado el premio.

"Con el Nobel de la Paz se reconocen los esfuerzos hechos por la organización en el mundo entero", subrayó Tomson Phiri, quien resaltó que la organización siguió trabajando pese a que la pandemia de coronavirus obligó a la mayoría de los aviones a permanecer a tierra.

"El problema de la desnutrición aguda no es un asunto solo de comida. En los países en conflicto, se necesita también la paz, la estabilidad. Todo resulta menos grave si hay paz", recalcó tras citar algunos países donde la entidad opera, entre ellos Sudán del Sur, Yemen, Siria y Afganistán.

En total, 211 individuos y 107 organizaciones eran candidatos al Nobel de la Paz para la actual edición.

El premio, que consiste en una medalla de oro, un diploma y 10 millones de coronas suecas (cerca de 1,1 millones de dólares, 950.000 euros) será entregado formalmente el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de su fundador, el empresario y filántropo sueco Alfred Nobel (1833-1896), si las condiciones sanitarias lo permiten.

El año pasado, el premio había sido otorgado al primer ministro etíope Abiy Ahmed, por sus esfuerzos de acercamiento con el exhermano enemigo, Eritrea.

El presidente brasileño insistió en que se debe volver a la normalidad, pese a que la enfermedad aún no fue superada.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, dijo este jueves que la hidroxicloroquina es un regalo de Dios para combatir la pandemia de coronavirus e insistió en que se debe volver a la normalidad, pese a que la enfermedad aún no fue superada.

"Tenemos que cuidar de los más ancianos, pero fuera de eso, tenemos que trabajar" porque "Dios nos dio la hidroxicloroquina" para curar la Covid-19, señaló el mandatario, que permanentemente promueve ese medicamento antipalúdico como remedio eficaz para el coronavirus, a pesar de las dudas que genera en buena parte de la comunidad científica mundial.

"Tenemos que buscar una solución para nuestros problemas. Dios, patria y familia", declaró el gobernante ultraderechista.

El mandatario participó hoy en la inauguración de una obra dirigida a aumentar la oferta de agua potable en quince municipios del interior del estado de Pernambuco, una región del noreste del país castigada históricamente por graves sequías.

En esa región, Bolsonaro insistió en la necesidad de que el país retome por completo la actividad productiva y comercial, según informó la agencia de noticias EFE.

"Algunos políticos cerraron todo durante la pandemia y yo siempre dije que no tenían que cerrar nada", dijo en alusión a las duras medidas restrictivas adoptadas por gobernadores y alcaldes en los momentos más graves de la crisis sanitaria, ahora relajadas pero aún en vigor en algunos sectores del comercio.

Muchos especialistas en salud aseguran que es esa relajación de las medidas de aislamiento social la que mantiene aún alta la incidencia de la pandemia en el país, que se acerca a los 144.000 muertos y los 4,9 millones de casos registrados en los últimos seis meses.

La curva epidemiológica registró en las últimas semanas fuertes oscilaciones, pero ayer volvió a dar señales preocupantes al volver a superar el millar de muertes diarias, lo que no sucedía desde el pasado 15 de septiembre.

La Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), reconocido centro brasileño de investigación médica, advirtió que el país puede estar frente a una nueva ola de la pandemia "con tendencia a largo plazo" y recomendó "reforzar las medidas de protección", un mensaje al que se opone el discurso del mandatario.

La escritora es autora de más de una decena de libros de poesía, entre los que se destacan "Vita Nova", "Seven Ages" y "Averno", además de una colección de ensayos, "Proofs and Theories", que obtuvo el Premio PEN/Martha Albrand.

La poeta estadounidense Louise Glück, autora de nueve libros de poesía que se sumergen en cuestiones como la decepción, el rechazo, muerte, amor y la traición, resultó ganadora del Premio Nobel de Literatura 2020, "por su inconfundible voz poética que con austera belleza hace universal la existencia individual", según el fallo de la Academia Sueca anunciado este jueves desde Estocolmo.

Nacida en Nueva York 1943, Glück es autora de más de una decena de libros de poesía, entre los que se destacan "Vita Nova", "Seven Ages" y "Averno", además de una colección de ensayos, "Proofs and Theories", que obtuvo el Premio PEN/Martha Albrand. Su primera obra publicada fue "Firstborn"

"Miramos el mundo una sola vez, en la infancia. El resto es memoria", escribe la poeta, de 77 años, en uno de sus textos más bellos, que lleva el título de "Nostos", una expresión de origen griego que se puede traducir como "regreso al hogar".

Según señala en su fallo la Academia Sueca, no solo es una poeta preocupada por “errores y las condiciones cambiantes de la vida, sino que también lo es del cambio radical y el renacimiento”.

En "Vita Nova", que fue traducido al español por el sello Pretextos, el mismo que en la Argentina permitió conocer otro de sus libros ("Praderas"), Glück escribe: "Me he convertido en una anciana. / He acogido con agrado la oscuridad / que tanto temía".

La poeta fue distinguida también con el Premio Nacional de la Crítica por "The Triumph of Achilles", el Premio Pulitzer por "The Wild Iris", y el primer Premio otorgado por los lectores del New Yorker, además del Premio Bollingen, por "Vita Nova". Glück es miembro de la Academia Americana de las Artes y las Letras y profesora en el Williams College. Vive en Cambridge, Massachusetts.

Con cuatro galardonadas en los rubros científicos y ahora el literario, la cosecha de este año podría batir el récord de mujeres (cinco en 2009) ganadoras, ya que el Nobel de la Paz se anunciará mañana viernes y el de Economía el lunes.

A un mes de las elecciones, el mandatario estadounidense, que va por la reelección, permanecerá aislado en la Casa Blanca, donde continuará con sus funciones.

El presidente estadounidense, Donald Trump, dio positivo de coronavirus junto con su esposa Melania, pero está "bien" y seguirá ejerciendo sus funciones desde la Casa Blanca, donde empezó a cumplir la cuarentena, trastocando de inmediato la campaña a las elecciones del 3 de noviembre.

"Esta noche la Primera dama y yo dimos positivo de covid-19. Empezaremos inmediatamente nuestra proceso de cuarentena y de recuperación. ¡Superaremos esto JUNTOS!", escribió el jueves por la noche el mandatario en Twitter.

Trump, que minimizó la importancia de la pandemia y no usó públicamente mascarillas hasta julio, se suma así a la lista de líderes mundiales contagiados por esta enfermedad, que incluye al presidente brasileño Jair Bolsonaro, el primer ministro británico Boris Johnson y la mandataria interina de Bolivia, Jeanine Áñez.

El anuncio, a 32 días de las elecciones presidenciales a las que marcha en desventaja en los sondeos frente al candidato demócrata Joe Biden, ya sacudió la campaña: la Casa Blanca anuló el viaje que el candidato republicano tenía previsto para el viernes a Florida, un estado clave en los comicios.

El médico del mandatario, Sean Conley, dijo en un comunicado que Trump y su esposa "están bien en este momento y planean mantenerse en su hogar en la Casa Blanca durante su convalecencia".

"Espero que el presidente continúe cumpliendo sus funciones sin interrupción mientras se recupera", agregó.

La especulación sobre un posible contagio del presidente estalló la noche del jueves luego de que medios estadounidenses reportaran que Hope Hicks, una cercana consejera de Trump, había dado positivo de coronavirus.

Hope Hicks estaba a bordo del Air Force One con el presidente cuando viajó a Cleveland, Ohio, el martes para participar en el debate contra Biden. También viajó el miércoles con Trump rumbo a Minnesota para un mitin de campaña.

Trump era entrevistado en la cadena Fox News cuando confirmó la noticia de Hicks y dijo que él y Melania se habían sometido a una prueba.

"Ella dio positivo", dijo Trump sobre Hicks. "Usa muchas mascarillas, pero dio positivo".

"Sabes que paso mucho tiempo con Hope, al igual que la Primera Dama", dijo el mandatario.

Ni Trump ni la Casa Blanca precisaron cuántos días planea permanecer aislada la pareja. Los gubernamentales Centros para el Control y Prevención de Enfermedades recomiendan hasta 14 días de cuarentena para las personas que estuvieron expuestas al virus.

El presidente estadounidense se somete regularmente a pruebas de covid-19 aunque se desconoce la frecuencia exacta con que se realiza estos tests.

Los colaboradores que trabajan en el "Ala Oeste" de la Casa Blanca son evaluados a diario, como los periodistas que visitan esa sección o viajan con el presidente.

A nivel mundial, Estados Unidos es, con mucha diferencia, el país más afectado por el covid-19, con más de 206.000 fallecidos y 7,2 millones de contagios.

Los estadounidenses Harvey Alter y Charles Rice, y el británico Michael Houghton ganaron el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento del virus de la hepatitis C, anunció este lunes el jurado en Estocolmo.

Los tres fueron galardonados por "su decisiva contribución a la lucha contra esta hepatitis, un importante problema de salud mundial, que causa cirrosis y cáncer de hígado", explicó el jurado del Nobel, en plena carrera mundial para hallar los secretos de otra pandemia viral, la del coronavirus.

Su trabajo "es un logro histórico en nuestra continua lucha contra las infecciones virales", apuntó Gunilla Karlsson Hedestam, miembro de la Asamblea Nobel que entrega el galardón.

A finales de los años 1970, Harvey Alter, que hoy tiene 85 años, identificó que, durante las transfusiones, tenía lugar un contagio hepático misterioso, y no era ni hepatitis A ni hepatitis B, explicó el jurado, citado por la agencia AFP.

Años más tarde, en 1989, se le atribuyó a Michael Houghton y su equipo el descubrimiento de la secuencia genética del virus.

En tanto, Charles Rice, de 68 años, analizó durante años la manera en la que el virus se replicaba, investigaciones que condujeron al surgimiento de un nuevo tratamiento revolucionario a principios de los años 2010, el sofosbuvir.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima en unos 70 millones el número de infecciones por la hepatitis C, que causa 400.000 muertes al año.

El premio es el primero directamente relacionado a un virus desde 2008, que reconoció a los descubridores franceses del sida, Françoise Berré-Sinoussi y Luc Montagnier, y a un pionero de los virus del papiloma humano, el alemán Harald zur Hausen.

Después de un primer premio, el de Química, a dos virólogos en 1946, este Nobel se suma a los 17 Nobel ligados de manera directa o indirecta a trabajos sobre los virus.

Con este 111º Nobel de Medicina, son ya 222 los laureados con el premio de "fisiología o de medicina" desde su creación, entre los que figuran únicamente 12 mujeres.

Desde el hallazgo hace más de medio siglo de dos tipos de linfocitos, B y T, esenciales en la comprensión de nuestro sistema inmunitario, hasta el avance de las "tijeras moleculares" en genética en los años 2010, pasando por investigaciones del cáncer de mama, varios grandes descubrimientos médicos, y sus autores, fueron citados por los expertos como potenciales galardonados con el Nobel este año.

Otros científicos fueron mencionados por sus trabajos sobre la hepatitis C, el alemán Ralf Bartenschlager por la investigación fundamental, y el estadounidense Michael Sofia por el desarrollo del sofosbuvir, que el laboratorio Gilead vende ahora con el nombre de Sovaldi.

El proceso de designación es absolutamente secreto y la Academia sueca de Ciencias no revela ninguna de las cientos de nominaciones que recibe cada año de personas cualificadas de todo el mundo.

El año pasado, el Nobel de Medicina había recompensado a los estadounidenses Willial Kaelin y Gregg Semenza, así como al británico Peter Ratcliffe.

Estos descubrieron, a partir de los años 1990, cómo las células del conjunto del cuerpo detectan y se adaptan a diversos niveles de oxígeno. Las primeras aplicaciones terapéuticas salieron a mitad de los años 2000, en especial contra el cáncer.

Aunque los Nobel serán anunciados esta semana, la ceremonia presencial de entrega de premios, prevista para el 10 de diciembre en Estocolmo, fue anulada debido a la pandemia de nuevo coronavirus.

Los laureados, que comparten cerca de un millón de euros, recibirán sus galardones en sus países de residencia.

El año pasado, el Nobel de Medicina fue para los estadounidenses William Kaelin y Gregg Semenza, y el británico Peter Ratcliffe por sus trabajos sobre la adaptación de las células a los niveles variables de oxígeno en el cuerpo, abriendo perspectivas en el tratamiento del cáncer y de anemia.

Mañana se concederá el Nobel de Física , el miércoles el de Química y el jueves, Literatura.

En tanto, el Nobel de la Paz será otorgado el viernes próximo en Oslo y el premio de Economía, creado en 1968, cerrará la entrega el lunes próximo.

Los comicios previstos para el 15 de noviembre ya registran un récord de 506.000 inscriptos para cargos de intendente, viceintendente y concejales en los 5.570 municipios del país.

Donald Trump Bolsonaro se llama oficialmente un aspirante a concejal en Brusque, en el estado de Santa Catarina, fronterizo con Misiones, y forma parte del contingente de centenares de candidatos para las elecciones municipales del 15 de noviembre que buscan atraer risueñamente al elector con nombres populares, incluidos los del actual presidente, el líder opositor Lula y hasta Barack Obama.

La campaña para las municipales que fueron postergadas por la pandemia ya comenzó con un récord de 506.000 inscriptos para cargos de intendente, viceintendente y concejales en los 5.570 municipios del principal socio comercial de la Argentina.

El foco político y con proyección para el escenario nacional está puesto en San Pablo, Río de Janeiro y otras grandes ciudades que puedan también usar los comicios como una suerte de plebiscito sobre la gestión de Bolsonaro en el Palacio del Planalto.

Joao Teles Santana se llama el político del ultraderechista Partido Social Liberal que hace dos elecciones no logra ser elegido en Brusque, comarca de inmigración alemana de Santa Catarina. Por eso, este año, para que la tercera sea la vencida, decidió inscribirse como Donald Trump Bolsonaro, se declaró negro en la ficha electoral e informó un patrimonio equivalente a unos 50.000 dólares.

Además, de las apuestas a los nombres propios, esta será la elección municipal con más mujeres y con más afrodescendientes de la historia, según los registros del Tribunal Superior Electoral (TSE).

Según la base de datos del TSE, 82 candidatos a concejales y 2 a alcaldes adoptaron "Bolsonaro" dentro de su nombre para intentar vincularse a la figura del jefe del Estado.

Si bien el mandatario anunció que no iba a tomar posición en la primera vuelta del pleito, sus candidatos ya están utilizando su figura para pasar al balotaje en San Pablo, la mayor ciudad del país y de Sudamérica, y Río de Janeiro.

Celso Russomano, que lidera en San Pablo, publicó fotos del fin de semana con el presidente y lo mismo hizo al lanzar sus fotos de campaña en internet el alcalde de Río, Marcelo Crivella, el pastor evangélico que busca la reelección con la bandera del gobierno nacional.

Entre los que declaran llamarse Bolsonaro está el segundo hijo del presidente, Carlos Bolsonaro, candidato a la reelección en su banca en la cámara municipal de Río. La exesposa del presidente, Rogeria, también es candidata y usará el apellido del actual mandatario.

En paralelo, el principal líder opositor del país, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) también es invocado por 76 candidatos a concejales y por dos a alcaldes.

La mayoría no es del Partido de los Trabajadores (PT) pero buscan aliar la figura al desempeño sobre todo en municipios pequeños alejados de las grandes ciudades.

En tanto, cuatro candidatos a concejales usarán el apellido del exjuez y exministro Sérgio Moro, el responsable por la condena y prisión de Lula que abandonó en abril el gobierno de Bolsonaro, al que se pasó a oponer desde otro sector de la derecha extrema.

Análisis político

En la elección municipal, se podrá ver en San Pablo si existe una nacionalización del voto: Bolsonaro puede llevarse una derrota política o un inédito control de la megametrópoli en la que nunca antes tuvo arraigo.

Russomano, diputado bolsonarista, domina las encuestas en San Pablo seguido por el actual intendente, Bruno Covas, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), y Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

El PT de Lula por ahora se arriesga a sufrir la peor derrota de su historia en San Pablo, ciudad que gobernó tres veces, porque aún no ha despegado su candidato Jilmar Tatto, abandonado por las figuras más importantes que fueron con Boulos.

Según los analistas, el PT podría adoptar una nueva configuración si queda relegado en San Pablo o en otras ciudades grandes donde se mostraba competitivo desde la redemocratización.

El PT tiene al candidato a vice de la favorita a vencer Porto Alegre, la comunista Manuela Dávila, en la capital de Rio Grande do Sul, estado fronterizo con Misiones y Corrientes y con el Uruguay.

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