Desde la tribuna y la dirigencia comandada por Daniel Angelici se pedían a gritos la llegada de un arquero. Sin embargo, pocos eran los que se esperaban la convicción de Guillermo Barros Schelotto de correr del arco a un Agustín Rossi constantemente cuestionado y mirado de reojo por sus bajos rendimientos para introducir, casi sin prácticas en el Complejo Pompilio, a Esteban Andrada, la reciente incorporación, en el primer encuentro de octavos de final de Copa Libertadores ante Libertad de Paraguay. Aunque no había seguridad en Rossi, a la vez había un pequeño temor de que el ex hombre de Lanús no diera la talla en un debut pesado. No obstante, mantuvo el cero en el arco con una volada espectacular sobre el final. Así y todo, el Mellizo, en su conferencia, mantuvo su defensa a quien perdió la titularidad y tuvo ganas de explicar por qué tomó la decisión.

La intención en Boca era contratar un arquero importante, de nombre y con una gran experiencia, sobre todo en sus selecciones. Así, se nombraron argentinos y extranjeros: Sergio Romero, Agustín Marchesín, Nahuel Guzmán, Gerónimo Rulli, Fernando Muslera (Uruguay), David Ospina (Colombia) y Guillermo Ochoa (México), entre otros. Sin posibilidad de contratarlos, los nombres terrenales empezaron a surgir. Y fue ahí cuando el técnico le fue claro al presidente, poniendo como prioridad al mendocino que finalmente terminó arribando la semana pasada y este miércoles ya fue titular: "Para tomar esa determinación, primero yo tenía la ventaja de haberlo tenido dos años en Lanús: sabía lo que me podía dar porque lo conozco", comenzó explicando.
Pero lo que sin dudas causó impresión en muchos fue la continuación de su respuesta, con total convencimiento: "Boca ahora tiene dos arqueros de selección, uno de 22 años (Rossi) y otro con 27 (Andrada). Porque Rossi ha tenido un nivel muy bueno. Lo que pasó es que se creó un ambiente que consideraba nada favorable para el equipo y decidí protegerlo. Lo hablé con él, se lo expliqué y esa es la razón por la cual no atajó él". Angelici no consiguió su objetivo de traer un arquero de alguna selección, pero igualmente Guillermo cree que los dos que ahora pelean por un puesto tarde o temprano serán citados para vestir la camiseta albiceleste.

Pero cuando otro periodista ya le había puesto algunas palabras a su pregunta, Barros Schelotto lo interrumpió para aclarar una expresión: "Cuando digo protegerlo me refiero al medio, no de que haya sido culpable de algo. Pareciera que todos estamos esperando un error suyo. Tuvo errores como cualquier otro arquero puede tener, pero hay que reconocer que llegó, se puso la camiseta de Boca y salió dos veces campeón", le tiró flores al chico que debió relegar.
Tantos fueron los elogios que le dedicó a ambos, que no descartó la posibilidad de que alternen en la titularidad: "Lo vamos a ir viendo. Los años anteriores, Guillermo Sara, que era el suplente, atajaba en algunas competencias. Estamos muy conformes con ellos dos y los juveniles que están en el grupo".

El mal clima derivó en un buen clima boquense
Hace una semana, cuando Boca aplastó 6-0 a Alvarado de Mar del Plata en su debut por la Copa Argentina, el pasillo en el cual Edwin Cardona y Ramón Ábila tomaron contacto con la prensa se transformó en un show de gritos y bromas: absolutamente todos los jugadores, en medio de la caminata rumbo al micro, empujaron los banners de publicidad que había detrás de ellos dos, causando las risas de ambos y de los periodistas. Muestra clara de lo feliz que se iba Boca de la Fortaleza de Lanús.

Anoche, con el triunfo ante Libertad, también existieron muestras de que el plantel de la Ribera disfruta de este presente en el que se armó para ganar todo a base de grandes apellidos de jerarquía. Así es como al finalizar la conferencia de prensa, Lisandro Magallán evidenció las secuelas de haber jugado 90 minutos debajo del frío y la lluvia que azotó a la Bombonera: tos constante que se mantuvo hasta la puerta del vestuario. Wilmar Barrios, que lo acompañó ante la prensa, se burló del zaguero tosiendo exagerada y fuertemente para que todos los periodistas lo escucharan.

Además, el 2-0 ante los paraguayos le dio demasiada alegría al plantel. Incluso a los Barros Schelotto, que con sonrisas y buena onda se sumaron a las fotos que los hinchas les solicitaban a ellos y a los futbolistas. En Boca hay confianza y eso se nota.


Franco Tossi

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