Una situación insólita se vivió alrededor de las 23 del jueves, cuando efectivos policiales y de Bomberos TUM debieron intervenir en el barrio Tajamar por lo que parecía ser un delincuente y resultó ser un “yerno no deseado”.

Fue una vecina de la calle Mar del Plata casi Debussy, a una cuadra de avenida Corrientes, quien avisó a las autoridades sobre la presencia de un joven que se escondía en los sectores oscuros de la cuadra.

Efectivos del Comando Radioeléctrico UR-I y del TUM se presentaron en la escena y lograron reducir al sospechoso. Para sorpresa de los presentes, el joven de 28 años brindó un relato que luego pudo confirmar: aguardaba agazapado a que los padres de su novia descansaran para arribar al inmueble. Terminó demorado por algunas horas en la comisaría Segunda.