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Durante este fin de semana, la Municipalidad de Posadas llevó a cabo controles de tránsito en distintos puntos de la ciudad.

Dichos operativos se realizaron en el Acceso Sur de la Costanera, avenida Jauretche y Ruta 12; Avenida Costanera y las intersecciones con las calles Arrechea, Entre Ríos y la rotonda del Papa; calle Bolívar y Entre Ríos.

Como resultado de los mismos, se labraron un total de 61 actas, se secuestraron 9 vehículos y 9 motocicletas, se retuvieron 46 licencias y se realizaron 177 test de alcoholemia, arrojando 12 casos positivos.

En base a estos resultados, se dio intervención al Tribunal Municipal de Faltas, entidad encargada de imponer las penalidades respectivas a cada caso.

 

A raíz de las noticias vertidas sobre supuestos ataques de palometas en el balneario de Miguel Lanús, la Municipalidad de Posadas hace saber a la población que las condiciones del agua de los Balnearios, tanto Miguel Lanús como El Brete, se encuentran en las condiciones necesarias para que las personas puedan ingresar.

El jefe de Seguridad de Balnearios, Sergio Balatorre aseguró que “por recomendaciones de especialistas, todos los años eliminamos todas las algas de los sectores costeros, con el fin de evitar la aparición de palometas durante la temporada de verano”.

El funcionario municipal aseguró además que “en la playa de Miguel Lanús no hubo reportes de este tipo de ataques, ya que continuamente realizamos los relevamientos necesarios en el agua para identificar cualquier presencia de posible peligro”.

Cabe recordar en este sentido, que los únicos balnearios habilitados y que cuentan con las condiciones de seguridad aptas son los antes mencionados.

En un operativo sin precedentes en la región, la tapir apodada como “Lulú” fue trasladada por tierra y agua desde El Parque Ecológico El Puma, ubicado en Candelaria hasta la Isla Palacio (municipio de Puerto Libertad) en la zona del embalse del Lago Urugua-í, isla reconocida y declarada por Ley XVI N° 41 como Monumento Natural Provincial.

Sobre la especie
El Tapirus terrestris, más conocido como Tapir, Anta o Mborebí, es el mayor herbívoro nativo de la Argentina y constituye una especie emblemática que se encuentra categorizada por el Ministerio de Ambiente de la Nación como “especie amenazada” y en “peligro de extinción” por la Sociedad Argentina para Estudio de los Mamíferos.

También, fue declarado como Monumento Natural de nuestra provincia por Ley Provincial XVI N°22 (antes Ley N° 2589).

Breve reseña histórica de Lulú

Con apenas tres meses de edad, fue llevada y criada en El Puma, después de haber sido rescatada por el Veterinario Miguel Rinas, por entonces Director General del Parque Ecológico El Puma, de una comunidad ubicada en adyacencias de la Reserva de Biosfera Yabotí.

Inmediatamente, al observar su estado y la falta de la alimentación apropiada, logro consensuar con dicha comunidad Mbya para trasladarla al Centro de Rehabilitación de Fauna que el Ministerio de Ecología dispone, conocido como Parque Ecológico El Puma, donde recibió los cuidados necesarios para la supervivencia del animal.

Desde entonces, se le generó un espacio óptimo para su desarrollo y hasta convivió en algún momento con otras especies que le sirvieron de compañía en aquellas primeras etapas. Con el transcurrir del tiempo se transformó en un magnífico ejemplar de la especie, que merece tener la oportunidad de terminar su ciclo vital en libertad y conviviendo con otros de su especie.

El operativo
La etapa final del operativo para que Lulú vuelva a su hábitat empezó por la tarde del jueves 9, previo exámenes biológicos y sanitarios del animal.

Una vez caída la noche, y esperando que cedan las altas temperaturas y con Lulú ya montada sobre la camioneta, se dispuso emprender el traslado saliendo a las 1 de la mañana del viernes 10 de El Puma, arribando a la zona de embarque a la Isla en las primeras horas de la mañana del viernes.

Durante su traslado se dispusieron de tres veterinarios, camionetas y embarcaciones, además del personal de El Puma, Guardafaunas, Guardaparques y funcionarios.

Cabe destacar el aporte que realiza, en la reintroducción de Lulú, el director del Centro de Vida Silvestre Güira Oga, Jorge Anfuso, y la de todo su personal.

Lulú, ya en su hábitat deberá superar un tiempo prudencial bajo ensayos controlados con el objetivo de su asilvestramiento al nuevo entorno que lo rodea