fbpx
Viral: una elefanta escapa para bañarse en la nieve en Rusia

Carla, elefanta de 45 años y una de las grandes atracciones de un circo italiano en gira, vio la nieve por primera vez y no pudo contener su curiosidad.

Una elefanta de circo, que en la ciudad rusa de Ekaterimburgo vio la nieve por primera vez, escapó para bañarse en ella cuando era llevada a un camión para trasladarla a otro sitio. Los medios locales reportan que el animal es una de las atracciones de un circo italiano que dio funciones en esa ciudad durante los festivos del invierno y ahora se va a San Petersburgo.

Al ser sacada a la calle, Carla, como es llamado el enorme ejemplar de 45 años, rompió la cuerda que la ataba a otro elefante y se fue hacia la zona peatonal, donde había mucha nieve. Entonces se acostó sobre el blanco y frío manto y, después de satisfacer su curiosidad, dejó a los adiestradores llevarla de nuevo al transporte.

Según comentaron los representantes del circo, los animales tenían que ser subidos a los camiones para terminar de recoger las instalaciones circenses. "Los elefantes se alegraron mucho al ver la nieve, se fijaron en los árboles, y decidieron que los peatones eran espectadores", añadieron.

Viral: una elefanta escapa para bañarse en la nieve en Rusia

Viral: una elefanta escapa para bañarse en la nieve en Rusia

Carla, elefanta de 45 años y una de las grandes atracciones de un circo italiano en gira, vio la nieve por primera vez y no pudo contener su curiosidad.

Una elefanta de circo, que en la ciudad rusa de Ekaterimburgo vio la nieve por primera vez, escapó para bañarse en ella cuando era llevada a un camión para trasladarla a otro sitio. Los medios locales reportan que el animal es una de las atracciones de un circo italiano que dio funciones en esa ciudad durante los festivos del invierno y ahora se va a San Petersburgo.

Al ser sacada a la calle, Carla, como es llamado el enorme ejemplar de 45 años, rompió la cuerda que la ataba a otro elefante y se fue hacia la zona peatonal, donde había mucha nieve. Entonces se acostó sobre el blanco y frío manto y, después de satisfacer su curiosidad, dejó a los adiestradores llevarla de nuevo al transporte.

Según comentaron los representantes del circo, los animales tenían que ser subidos a los camiones para terminar de recoger las instalaciones circenses. "Los elefantes se alegraron mucho al ver la nieve, se fijaron en los árboles, y decidieron que los peatones eran espectadores", añadieron.