El árbitro argentino acertó en las jugadas claves y siempre controló bien el partido. Este podría haber sido su último encuentro como profesional.

La final de la Copa del Mundo entre Francia y Croacia tuvo marcada por varias jugadas polémicas y que se prestan para el debate. En ese contexto, la actuación del árbitro misionero Néstor Pitana fue más que buena y, en lo personal, termina redondeando un gran torneo.

Tal vez la acción más discutida fue el tiro libre que sanciona Pitana a favor de Francia y que deriva en el gol de Mandzukic, en contra, a los18´ y que puso el 1 a 0 momentáneo para Los Galos. El árbitro argentino estuvo bien en marcar la falta, ya que en la previa existió una entrada física de Marcelo Brozovic a Griezmann

A los 38´, el oriundo de Corpus tenía una mala visión y no observó una clara mano de Perisic en el área. Ante su duda y la protesta de los futbolistas franceses, recurrió al VAR y observó la acción en reiteradas oportunidades. Finalmente sancionó el penal que Griezmann cambió por gol y que puso las cosas 2 a 1 a favor de los Blues.

En el segundo tiempo, no sucedieron jugadas polémicas. Pitana perdonó algunas tarjetas, pero terminó controlando el juego y siempre mantuvo el respeto de los futbolistas.

Ahora el futuro del misionero es una incógnita. Se especula con que se retiraría como árbitro y pasaría a integrar el cargo de instructor en la FIFA.