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Tras el surgimiento de un nuevo coronavirus en China, la película de Steven Soderbergh "Contagio" regresó a las pantallas de muchos. Te contamos en qué se parece y en qué no a la realidad que plantea la llamada "neumonía de Wuhan".

Desde la semana pasada, el film Contagio se encuentra entre las 10 películas más vistas en la plataforma de iTunes (y en el momento de escribir esta nota, entre las 20 más vistas en Google Play), algo que puede considerarse todo un hito para una producción que no es un estreno.

En la película, Beth Emhoff ( Gwyneth Paltrow) regresa a Minesota (Estados Unidos) de un viaje de negocios en Hong Kong y empieza a sentirse mal. Emhoff atribuye sus síntomas al jetlag. Sin embargo, dos días después muere, sin que los médicos encuentren la causa. Poco después, otras personas comienzan a manifestar los mismos síntomas y, en breve, se desata una pandemia que las autoridades sanitarias intentan contener a toda costa.

En menos de un mes, el número de muertos en la ficción alcanza 2,5 millones en los Estados Unidos y 26 millones en todo el mundo... Si no has visto la película, con solo leer el argumento -o ver el trailer- resulta obvio de dónde surge el interés actual por esta historia, que recibió buenas críticas cuando se estrenó en 2011: coincide con el nuevo brote de un coronavirus en China, la también llamada "neumonía de Wuhan".

Hasta este 4 de febrero, se habían registrado 20.522 casos en todo el mundo y 426 muertes, la mayoría de ellas en China. En este contexto, muchos parecen haberse volcado a ver la ficción de Contagio. "Tomando nota de cómo sobrevivir a este coronavirus de Wuhan, China", dice un usuario de YouTube en la sección de comentarios debajo del trailer, visto por más de 10.116.370 personas (en inglés). "Recuerdo verla en el cine y pensar 'esto realmente puede pasar'. Nueve años más tarde...", dice otro.

"Jamás pensé que esta película se convertiría en realidad en Wuhan, China. Ahora, se está esparciendo por el mundo", comenta otro usuario que volvió a ver la película hace 5 días.

Soderbergh le da indicaciones a Marion Cotillard durante el rodajeSoderbergh le da indicaciones a Marion Cotillard durante el rodaje Fuente: Archivo
En el momento de su estreno, algunos especialistas elogiaron la forma en la que la película reflejaba la situación en una pandemia. Los brotes de virus son una amenaza creciente en el siglo XXI, le dijo al periódico The Guardian en 2011 el epidemiólogo Ian Lipkin, quien asesoró al director Soderbergh.

Esto se debe, añadió, al mayor comercio internacional y los viajes, la urbanización, la pérdida de hábitats de vida silvestre y la inversión inadecuada en infraestructura para vigilancia, producción y distribución de vacunas. Pero, ¿qué tienen realmente en común la realidad del coronavirus chino con la ficción de la película de Soderbergh?

Similitudes (y diferencias)

Un tema común es que ambos virus se originan en China y los murciélagos parecen jugar un rol preponderante. En la película, Emhoff (que se convierte en la paciente cero de la enfermedad de ficción llamada MEV-1) se contagia del virus cuando intercambia un apretón de manos con un chef en Hong Kong, que preparó un cerdo que fue mordido por un murciélago infectado.

En la realidad, el origen, aunque hay sospechas, no está confirmado. Expertos de la Organización Mundial de la Salud señalan que es muy probable que el nuevo coronavirus provenga de murciélagos. Estiman que tuvo que haber saltado primero a un grupo animal no identificado antes de poder contagiarse a los humanos.

Se estima que los virus detrás del SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave, por sus siglas en inglés) y del MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio, siglas en inglés ), por ejemplo, también se originaron en murciélagos, pero primero se contagiaron a gatos de algalia y camellos, respectivamente, antes de que se transmitieran a seres humanos.

Ciudad fantasma

Imágenes de ciudades en cuarentena, aeropuertos cerrados, personal sanitario enfundado en trajes especiales, gente con mascarillas, ciudades vacías, tiendas cerradas... Estas imágenes se repiten tanto en la película como en la ciudad central china de Wuhan, donde se originó el brote.

Según la OMS , el nuevo brote de coronavirus aún no constituye una pandemia. Pero mientras que en el film la enfermedad se convierte rápidamente en una pandemia (una palabra reservada para una enfermedad infecciosa que amenaza a mucha gente de forma simultánea en todo el mundo), en el caso del nuevo coronavirus de China esto no es así, al menos hasta el momento.

Si bien más de 20 países han reportado casos, hasta el momento no hay casos confirmados en África o América Latina. No obstante, este martes, también, otros tres países asiáticos -Singapur, Malasia y Tailandia- confirmaron infecciones en ciudadanos que no han viajado a China.

Contagio

En Contagio, el personaje que interpreta Paltrow transmite el virus a un hombre en un casino que muere dos días después de que la protagonista sople un dado que él tiene entre sus manos. También se lo pasa a una persona que toma su teléfono y a otra que limpia su vaso. Sin embargo, en el caso del coronavirus, esta vía de transmisión no es tan factible "debido a la escasa capacidad de supervivencia de estos coronavirus en superficies, que está en el rango de horas", señaló Nancy Messonier, directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, de EE.UU. Por esta razón, es probable que el riesgo en este sentido sea muy bajo.

El coronavirus se contagia mediante la tos, los estornudos, o por el contacto cercano entre gente infectada y gente sana.

Vacuna

En el film, varios investigadores logran producir y distribuir una cantidad limitada de vacunas en tan solo 90 días. La realidad del coronavirus es diferente.

Si bien a diferencia de brotes de virus anteriores en los que las vacunas para proteger a la población tardaron años en desarrollarse, la búsqueda de un fármaco para controlar la propagación de la neumonía de Wuhan empezó a pocas horas de que se identificara el virus.

Los funcionarios chinos difundieron el código genético del virus muy rápidamente. Y esa información ayuda a los científicos a determinar la probable fuente del virus, cómo podría mutar a medida que el brote se extiende y cómo proteger a la población. Sin embargo, la elaboración de una vacuna implica un trabajo extenso que todavía puede demorar varios meses.