Se trata de Evangelina Sofía Aranda Chuchman, alumna de cuarto año del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. Eva es una de las 8 niñas elegidas en una audición interna del Instituto por un jurado en el que estuvieron Paloma Herrera y Julio Bocca, entre otros, para formar parte del cuadro  "Jardín animado"  en el tercer acto de "El Corsario", donde interpretan flores que se convierten en princesas.

Tras años de trabajar juntos, el Teatro Colón volvió a unir a Paloma Herrera, esta vez, como directora del Ballet Estable y a Julio Bocca, como repositor de la coreografía de Anne-Marie Holmes, con motivo del estreno del ballet El Corsario.
 
En una función regada de aplausos frecuentes, el Ballet Estable del Teatro Colón reestrenó el domingo por la tarde la versión de El Corsario, de Anne-Marie Holmes, con figuras invitadas.
 
Serán siete funciones en total, pero sólo el martes por la noche se repetirá el reparto en los roles principales con el trío de invitados internacionales de este estreno dominical. Las cinco funciones restantes se alternarán en los roles principales, los primeros bailarines del Ballet Estable.
 
El público recibió con calidez al argentino Herman Cornejo, encarnando a Conrad. En un retorno al Colón, su primera casa, el primer bailarín del ABT hizo un buen equipo con Maria Kochetova en el rol de Medora.
 
Una vez más se notó el fanatismo porteño por Danil Simkin, estrella neoyorquina de origen ruso y liviandad exquisita.
 
En el final, después de los usuales aplausos a cada unos de los intérpretes del reparto y a la dirección de la Orquesta Filarmónica, en la batuta de la norteamericana Tara Simoncic, la entrada del coreógrafo repositor -en este caso nada menos que Julio Bocca- hizo que el teatro estallara en un aplauso emocionado. También subió al escenario a saludar Paloma Herrera y el público le respondió con gran cariño. Fue visible en las miradas entre Bocca y Herrera con el elenco: todos estaban satisfechos y felices.